La educación a lo largo del tiempo ha ido evolucionando pues en un principio se enfocaba solo en el conocimiento, actualmente se enfoca en el aprendizaje que no necesariamente debe impartirse en un salón de clases ya que gracias a los avances tecnológicos se puede estudiar de manera virtual. A la par los estudiantes explotan sus conocimientos de dichas tecnologías lo que ocasiona que se vuelvan más autónomos y responsables de su educación.
La mayoría de los alumnos están acostumbrados a una educación tradicionalista, lo que significa que su proceso de aprendizaje esta direccionado por el profesor, esto le impide abrir sus horizontes acerca del qué, cómo, cuándo, dónde, con qué, y/o de qué manera desarrollarse y cumplir sus metas.
El estudiante que logra ser autónomo tiende a desempeñarse con mayor facilidad y es menos probable que tome malas decisiones.
¿Qué es ser un estudiante en línea?
Se enfoca principalmente al aprendizaje y no tanto a la enseñanza, lo que ayuda a que el estudiante aprenda de manera independiente y explote sus habilidades, principalmente tecnológicas.
El estudiante en línea debe ser proactivo, es decir que se hace responsable de cumplir son sus actividades sin necesidad de que el profesor se lo pida.
Tiene flexibilidad en cuanto al lugar, horario y organización para realizar sus tareas. El estudiante debe tener compromiso con él mismo, pues es un agente activo. A su vez tiene que generar estrategias para garantizar su aprendizaje.
Retos para el estudiante en línea
- Dejar el aprendizaje dirigido; es decir ser reflexivos, autocríticos y autogestivos.
- Adoptar una actitud crítica y creativa ante las TIC.
- Cuestionar, replantear, investigar e idear, generar oportunidades para obtener más conocimientos.
- Evitar memorizar y repetir; analizar, procesar, para así apropiarnos del conocimiento.
- Adaptarse al trabajo en un ambiente cambiante; ser creativos, colaborar y resolver problemas.
- Fortalecer la comunicación escrita.
- Dejar atrás los entornos competitivos; aprender a trabajar en equipo.
- Administración del tiempo; organizar las actividades personales, escolares, laborales.
- Destreza comunicativa; aumentar nuestras habilidades de escritura y lectura.
En conclusión ser estudiante en línea no es fácil ni difícil, simplemente se debe crear un compromiso con nuestro aprendizaje convirtiéndonos en alfabetas digitales.